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jueves, 25 de junio de 2015

Buscando a Bastián



El Bastián se perdió un sábado. Lo busqué en el centro. Lo esperé en Ahumada con Moneda, pero nunca llegó. Salí el domingo a buscarlo al Parque Forestal. Nadie sabía nada. Nadie había visto al “guatón” de los cd’s. Me dolió ver su foto en el diario el jueves. No merecía morir quemado. A veces paso por fuera de la cárcel de San Miguel. A veces me bajo de la micro y espero que salga. Aún sigo esperando justicia.


El Mercurio – Santiago (08 de diciembre de 2010).- Conmocionados estaban los familiares de Bastián Arriagada, el joven de 22 años que este miércoles falleció en el voraz incendio registrado en la cárcel de San Miguel.

Esta víctima cumplía una pena de 61 días de cárcel por vender discos pirata en el centro de San Bernardo y salía del penal el próximo 11 de enero.

miércoles, 30 de abril de 2014

Osornino filmará su épico viaje en silla de ruedas hasta el desierto de Atacama

 Joven profesional que sufre una paraplejia desde 2003, afina detalles para realizar un documental que registre un viaje desde Osorno a Atacama en una bicicleta adaptada.


 En enero de 2003, Juan Luis Dumont, de 36 años, despertó en el antejardín de su casa sobre una mata de chilcos. Intentó ponerse de pie, pero no se podía mover. Tuvo la certeza que algo grave había ocurrido. El diagnóstico: paraplejia toráxica T11 y T12.

Una caída desde el segundo piso de su casa en Osorno produjo el accidente que podría haberle cambiado la vida. Su optimismo y perseverancia dijeron lo contrario y hoy -montado en una silla de ruedas- dice estar "más activo que nunca".

Apasionado por el rock, el bicicross, la naturaleza y el inglés, Juan Luis Dumont tiene un sueño que comenzó hace 9 años y que quiere hacer realidad en 2013: Una película – documental que registre unviaje épico desde Osorno hasta el Desierto de Atacama a bordo de su silla de ruedas como bicicleta adaptada.

No será un viaje como cualquier otro. Lo suyo pretende ser un mensaje de esperanza, un desafío a la voluntad, un recorrido que incluirá visitas a centros de rehabilitación, música y naturaleza.

Desde hace tiempo que se prepara para ese desafío: diseñó una bicicleta especial, realizó un viaje en solitario desde Temuco a Osorno en enero de 2012, subió a la Cordillera de Nahuelbuta en Angol y fue a Lonquimay en plena época del terremoto blanco.

viernes, 25 de abril de 2014

Solo entre tanta gente - 6




“Faltan quince minutos para las ocho y espero sentado en una banca frente a un monumento en la plaza de Los Ángeles. El hombre, el profesor, el desconocido, mi padre debe estar por llegar. Jamás he dudado de que vaya a fallar. Sé que va a llegar. Sabe que sólo necesito conversar y aclarar dudas. Sólo esta ocasión y desapareceré para no volver jamás. Mi única intención es alejar fantasmas y cerrar para siempre esa puerta.

A las ocho de la noche llega aquel hombre que tanto imaginé e idealicé. Se sienta a mi lado en la banca e intentamos ponernos al día. Nos contamos sobre nuestras vidas, un repaso rápido. Me cuenta que pasa por un mal momento con su esposa. Una crisis. Me agradece que todo lo que hice por ubicarlo, fuera así, de bajo perfil, sin tanto ruido. – Que aparezca un hijo ahora, de 33 años, sin que nadie haya sabido antes, es para que me echen de la casa altiro…

Me habla de sus hijos y del poco respeto que le tienen. De su hijo universitario que se llama igual que yo. Jamás supo el nombre que mi madre me puso, por eso hay dos hijos con el mismo nombre. Esa es una primera interrogante resuelta.

Se acuerda de cuando conoció a mi madre. Tenía 17 años. Mi madre era un poco mayor. Ella trabaja como asesora del hogar en Los Ángeles. Él era solo un pendejo pasándolo bien. Se llevaban bien, me cuenta. Anduvieron juntos como un año. De repente llegué yo al mundo. Mi madre se fue de Los Ángeles. Cero apoyo. Él no tenía idea de qué hacer. Era sólo un cabro chico, dice. Asegura que intentó buscar a mi madre, pero que nadie le ayudó. No hubo forma de encontrarla y después dejó las cosas en manos de su padre, mi abuelo.

Soy el mayor de seis hermanos. Ninguno de los cinco sabe que existo siquiera. Me dice que está cansado de hacer clases, que hace rato perdió el amor por enseñar, por el aula, por los alumnos y que hoy busca un trabajo administrativo. Me habla de su afición por la música. De sus escapes cuando era chico. De lo controlado que lo tenía su padre. De algunas de sus aventuras amorosas.

Siento amargura. Tristeza. Es una decepción conocer a este hombre. Absolutamente normal, cansado, hastiado de vivir. Sin sueños. Marcando el paso. Sobreviviendo.

Esperaba un hombre esperanzado en un mundo mejor. Con ideales. Algo que me hiciera entender quién soy, hacia dónde voy, qué quiero de la vida y nada. Decepción absoluta.


Intercambiamos teléfonos y nos prometemos estar en contacto, o al menos vernos cuando él tenga algún viaje al sur. No hay nada, no habrá nada. Los dos lo sabemos, pero igual anotamos el número. 

martes, 4 de marzo de 2014

Solo entre tanta gente - 4

 “Diez de la mañana en Los Ángeles. Viajo en colectivo rumbo al centro. No sé bien dónde empezar a buscar. Creo que la Plaza de Armas es un buen comienzo. Frente a la plaza está el edificio de la Seremi de Educación. Ingreso. En informaciones me atiende un funcionario de pelo cano. Muy amable me cuenta que la persona que yo busco trabaja a solo unas cuadras del centro. Me puedo ir caminando si quiero. Anotó la dirección y camino. No me cuesta nada ubicar el colegio. Observo el frontis. Me amargo de a poco. Parezco un delincuente y solo soy un hombre buscando a su padre después de 33 años.

Doy dos vueltas por alrededor del colegio y luego me voy a una plaza cercana. Me siento en una banca y me pregunto un montón de cosas. Sigo sin entender cómo alguien puede vivir tranquilamente sabiendo que tiene un hijo al que nunca ha conocido o buscado. No entiendo cómo puede dejar pasar los años sin saber en qué condiciones vive ese hijo.

Cerca de la una de la tarde decido volver al colegio y sentarme junto a la puerta, como un apoderado más que espera a algún alumno. Me tiemblan las piernas. Espero que aparezca ese hombre que conocí a través de una fotografía y así poder abordarlo. Tengo una inmensa amargura. No merezco pasar por esto. Nadie lo merece. El reloj avanza. Salen alumnos, apoderados y algunos profesores.

Cuando ya perdía las esperanzas, aparece el hombre de la fotografía. Sale rápido. Viste de pantalón de tela, camisa clara y un chaquetón azul. Se me aprieta la garganta. Me paralizo. Reacciono en segundos. Sé que puede ser mi única oportunidad de hablarle. Me preocupa su reacción, que no me deje hablarle y sigan en mi cabeza las mismas interrogantes que me han acompañado por años.


Lo sigo por varias cuadras. Lo veo entrar a un pequeño negocio. Se demora un par de minutos y sale. Pasa junto a mí. Camina rápido. Llega hasta un servicentro. Lo espero. Lo observo de lejos. Sale nuevamente a la calle. Es la oportunidad. Camino rápido. Lo alcanzo. Camino junto a él. No sé qué decir. Le pregunto por su nombre. No responde. Le digo quien soy y de dónde vengo.  Le doy el nombre de mi madre. Le digo que soy su hijo y que quiero conversar con él. Sólo ahí se detiene y me mira a los ojos". 

lunes, 5 de agosto de 2013

Solo entre tanta gente - 3

 Despierto tarde. Ayer me echaron del trabajo. El celular lleno de llamadas pérdidas. Algunos mensajes de texto. Ni una de esas llamadas es tuya. Sólo te dignaste a enviarte un mensaje y a suponer que no quiero hablar con nadie. No importa. Intento levantarme. Me cuesta un montón.

Abro la ducha, dejó correr el agua por varios minutos y enciendo el equipo. Algo de Faith No more para abrir los ojos. Voy a la cocina. Un poco de jugo de naranja y unas tostadas son suficientes para volver a la vida. Llamó al Rodolfo, mi amigo policía. Me dice que me espera en su oficina en media hora.

Le cuento que me echaron de la pega. Me dice que lo lamenta mucho, pero que sabe que vendrán tiempos mejores. Antes de seguir con palabras tristes, le pido ayuda. Quiero por fin conocer el rostro de mi padre. Ingresamos al sistema de identificación. Buscamos por el nombre. Hay al menos 20 hombres que se llaman igual. Vamos descartando por edad. Quedan 10. Descartamos a quienes no viven en la Octava Región. Sólo 2. Llegamos a un profesor. Vive en Juvenil Obrero.

“Aquí está la foto. Él es tu padre. Ven a conocerlo”, me dice el Rodolfo. Avanzo lentamente y me instalo frente a la pantalla del computador. Y entonces aparece la imagen. Por primera vez en mis 33 años el nombre de mi padre tiene un rostro. Se parece a mí. Es innegable.

Casado. Tres hijos en su matrimonio. Su esposa también es profesora. Dos hijos fuera del matrimonio. Yo ni siquiera existo en ese registro. Uno de sus hijos legales se llama igual que yo. Raro. Rarísimo. ¿Por qué decidió ponerle el mismo nombre?, ¿Por qué tener dos hijos con el mismo nombre?, pienso. Siento como si me hubieran dado un golpe en el estómago.


“Voy a ir a conocerlo. Total no tengo mucho que hacer en estos días”, le digo al Rodolfo. Anoto la dirección en un papel y lo guardo en la billetera. Me despido. Salgo de la oficina. Respiro hondo. Es difícil abrir una puerta que siempre estuvo cerrada. Es difícil más aún cuando a uno recién lo echaron de la pega.

viernes, 31 de mayo de 2013

La Vida de Los Peces - Yo llegué al café


"Yo llegué al café. Quiero que lo sepas. Estuve en el café, me tomé un jugo mirando a la gente, escuchando las conversaciones de al lado como nos gustaba.

En el baño lloré. Nunca había llorado en un lugar público. Una desconocida me sostuvo. No me podía las piernas. Las sentía pesadas.

Estuve como dos semanas en cama. Inventé una gripe que luego pasó a sinusitis, que luego pasó a neumonía.

Recuerdo un día, un día de mierda, de un mayo de mierda, le dije a mi mamá que te llamara, no podía levantarme de la cama, no paraba de llorar, y le dije muy seria: “mamá, llámalo”. Ella me miró, sólo me miró y me dijo “no vamos a llamar a nadie”.

La Vida de Los Peces
Dirección: Matías Bize
Año 2010


martes, 16 de abril de 2013

Dios en mi jardín



 “… y después de cuarenta días y cuarenta noches de diluvio, la lluvia se detuvo.  Entonces en lo alto de la montaña apareció la señal: un hermoso arcoíris. 

Dios había hablado. Se comprometió a nunca más destruir a la humanidad con un diluvio. Siempre que volviera aparecer el arcoíris, sus hijos recordarían por siempre ese compromiso… “.

En eso pienso mientras riego el jardín y trato de recordar las leyes física que explican ese fenómeno. 


Me basta presionar la punta de la manguera y lograr el ángulo exacto de luz para que aparezca un pequeño arcoíris. Dios está en mi jardín cada vez que salgo a regar el pasto. 

jueves, 21 de marzo de 2013

Solo entre tanta gente (2)



Juvenil Obrero está a 15 kilómetros de Yumbel. Viajo en un pequeño minibús. El sol golpea más que nunca y el viento parece no existir. En la pequeña localidad no se ve gente en las calles, parece un pueblo fantasma.

 

Es febrero. El único liceo del pueblo está cerrado. Un grupo pequeño de alumnos juega en el patio, pero sólo eso, no hay clases, sólo el almuerzo.

 

En el trayecto me encuentro con una mujer que camino en dirección al liceo. Le preguntó si conoce a un profesor que se llama igual que yo. Me dice que sí. “claro, si yo trabajé con él varios años, yo soy profesora y me jubilé el año pasado. Ahora no está eso sí, porque no hay clases, pero yo tengo su número de teléfono en la casa”, me dice la señora.

 

Quedo petrificado. No sé qué decir. La acompaño a su casa que está casi al frente del liceo. Entra a buscar una libreta. Antes de darme el número me pregunta que quién soy yo y por qué busco al profesor. “Soy un pariente que no ve hace años. Vengo a verlo de sorpresa”, digo. “Pariente y no sabe dónde vive”, me responde.

 

La señora se relaja. Me cuenta que el profesor es buena para la música y los instrumentos. “Cualquier instrumento que le pasen, él lo toca altiro, sabe harto de música”. Me cuenta que dos de los hijos del profesor chocaron hace unos días cerca de Cabrero y uno quedó grave en el hospital.

 

De repente la señora se detiene y me mira nuevamente. “Usted se parece harto al profesor, tiene la misma cara. Él es alto como usted, aunque más gordito”, dice. Quedo helado de nuevo. Contengo la respiración. Intento controlarme y no demostrar mis nervios.

 

Anoto el número que me da, le agradezco y me voy. Llegó a la salida del pueblo y espero el minibús para regresar a Yumbel. Le doy vuelta a todo. Me siento más solo que nunca. No resisto. Lloro como nunca. Lloro de tristeza. Lloro de soledad.

 

El maldito minibús se demora mucho y mi tristeza se hace más grande.





viernes, 8 de marzo de 2013

Tiro de Gracia - Decisión (1999)

















Canciones
1. Intro Pincel
2.Check the sound
3. Joven de la pobla
4. Malasya
5. Luchar contra el olvido
6. Suave + suave
7 Amor enfermizo
8. Decisión
9. Apostando
10. Vagabundo
11. Dueño del mundo
12. Nueva generación
13. Espacial
14. Eso de ser papá
15. Cuidarte las espaldas
16. Traición
17. Intro de gracia
18. Gracia y el forastero
19. Hip Hop no para
20. Agraciado, agradecido

Difundir y agradecer


miércoles, 20 de febrero de 2013

Saiko - Informe Saiko (1999)


Canciones

1. Express
2. Cuando miro en tus ojos
3. La fábula
4. El cuento
5. Emboscados
6. Happy hour
7. Uno tras otros
8. Informe
9. Amante ideal
10. Patético






martes, 19 de febrero de 2013

Galatea - De Luz a Sombras (2009)
















Canciones

1. Sin salida
2. Quiero verte
3. Acuarela
4. Cruel
5. Más allá
6. Egos
7. NMN
8. Existes
9. Silueta
10. Cristal
11. Regresa
12. Fractal
13. Egos (Mawashi remix) 



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jueves, 31 de enero de 2013

El mejor argumento de la historia





Personaje de origen humilde

Harry Potter: Sus padres murieron y él debió vivir con sus tíos. Recibía un mal trato y debía dormir en una pequeña habitación construida debajo de la escalera.

Frodo Bolson: Parte de una raza de seres pequeños, de vida tranquila y sencilla. Jamás se ha atrevido a salir de la comarca.

Jesucristo: Nacido en un humilde pesebre de Belén. Su familia debió huir para escapar de una matanza. Su padre un carpintero. Un origen sin riquezas ni comodidades.

Capaz de hechos prodigiosos

Harry Potter: Es hijo de una gran pareja de magos, lo que le permite tener una habilidad absoluta y le permite realizar innumerables hechos mágicos.

Frodo Bolson: El pequeño ser de la Tierra Media tiene en su poder el único. Este anillo le permite convertirse en un ser invisible y poder librarse así de situaciones riesgosas.  

Jesucristo: Los últimos años de su vida están llenos de hechos milagrosos que le permiten sanar a enfermos, devolver la vista a ciegos, regresar a la vida a personas que ya han fallecido. Fue capaz de vencer a la muerte.

 Una gran e ineludible misión

Harry Potter: El humilde aprendiz de mago deberá vencer a Lord Voldemort y vengar a sus padres. Una difícil e ineludible misión de un niño sobre un feroz enemigo quien sólo su nombre es signo de terror.

Frodo Bolson: Deberá viajar hacia las tierras de Mordor y destruir el anillo arrojándolo al gran lago de fuego. La mayor misión en manos de un pequeño ser.

Jesucristo: Deberá ser crucificado para salvar a la humanidad. Al tercer día resucitará de entre los muertos.

Compañía en la aventura

Harry Potter: Dos de sus amigos son sus compañeros incondicionales en todas las aventuras y retos que debe enfrentar.

Frodo Bolson: en su viaje hacia la tierra de Mordor el pequeño hobbit estará acompañado de la Compañía del Anillo. El numeroso grupo es liderado por el mago Gandalf.

Jesucristo: Doce  hombres deciden acompañarlo día y noche. Se les denominará como los doce discípulos.

martes, 22 de enero de 2013

Solo entre tanta gente (1)



“Anda a cazar dragones y en el camino te vas a dar cuenta que son sólo fantasmas”. Así me dijiste una vez cuando te conté de mi viaje a Los Ángeles. Siempre pensé que estarías conmigo en la aventura, pero el tiempo quiso otra cosa.


Viajo casi a ciegas. No tengo mucha información, sólo algunos datos básicos: mi padre: tiene el mismo nombre que yo, es profesor de música y vive en Yungay, Octava Región. Creo que no será difícil. Lo complejo son dejar atrás mis temores.


Mi Paula, mi hermana, se ofreció a acompañarme. Decidí que no, que está era una historia que debo completar solo. Afrontar los miedos que me han acompañado durante 29 años y acabar con los fantasmas. 


A Yungay llegó como a las 3 de la tarde. La ciudad está de fiesta y ya casi no quedan hostales donde alojarse. Pregunto en un par de ellos y la respuesta es la misma: está todo ocupado. Camino por las calles, me siento en la Plaza de Armas y observo a la gente. Creo que de repente va a pasar a alguien que voy a sentir cercano. 


Pasan las horas. Decido ir a la comisaría de Carabineros más cercana. Me atiende un oficial a quien le explico las razones de mi viaje. Ante cada palabra aflora la pena. Siento lastima por mí. Me duele decir que busca a mi padre, que busco al hombre que para mí siempre ha sido un fantasma y que hoy necesito mirarlo a la cara.


El oficial me dice que el carabinero especialista en los encuentros familiares tiene día libre, pero que mañana estará a primera hora. Salgo de la comisaria. Tengo ganas de llorar. Vuelvo a la Plaza de Armas de Yungay. “Mañana será otro día. Esto recién comienza”, pienso.

miércoles, 16 de enero de 2013

No es fácil ser agnóstico



La Paula me llamó como a las dos de la mañana. Alcanzó a decirme que su abuelo no resistió más en la clínica y se fue para siempre. ‘Nunca más lo voy a ver. Jamás. Se fue para siempre’, me dijo llorando pegada al teléfono.

Ahora la miro en la iglesia y el dolor no se detiene. Adelante están su hermana Camila y su mamá. Se ven muy tranquilas. Tristes, pero tranquilas. La Paula en cambio no para de llorar. Toda la tarde han tratado de calmarla, pero nada.

Su mamá le dice que esté tranquila, que tenga fe. Que recuerde que algún día se va a poder reunir con su abuelo en el cielo. Le pide que confíe en Dios y que le pida consuelo. La Paula sólo sonríe.

Sé que esas palabras no le sirven de nada. La Paula es agnóstica. No le ha contado a su madre. Sabe que ella se moriría de pena. Para la Paula su abuelo se fue para siempre. Tiene la certeza de que nunca más lo va a volver a ver. Siente que no hay nada más allá de la muerte y que eso del cielo y el infierno son sólo historias con buenas intenciones.  

La Paula se sienta junto a mí. La abrazo y le acarició el pelo. Esa es mi forma de consolarla. Ella no hace más que llorar. “No es fácil ser agnóstico”, me dijo una vez cuando conversamos sobre la fe. Recién ahora lo entiendo.


miércoles, 2 de enero de 2013

Ya - Parte 1




Ya pedí una segunda oportunidad y me dijeron que jamás habría un regreso
Ya me partieron el corazón
Ya lloré hasta sentir que las lágrimas no sirven para calmar el dolor
Ya conversé con Alberto Fuguet y le agradecí por mi motivación a leer  y escribir
Ya conocí a mi padre y comprendí que idealizar a alguien es un completo error
Ya tuve que presentar una renuncia “voluntaria” a un trabajo
Ya conocí y hablé con Jorge González, Claudio Narea y Miguel Tapia
Ya vi el instante exacto en que un simple trabajador se convirtió en millonario
Ya cumplí el rol de padre y compartí una casa y fui familia por un año
Ya volví a creer de nuevo en el amor en pareja
Ya sentí que no me alcanzaron las palabras para decir cuanto amaba
Ya descendí a los infiernos y estoy de vuelta
Ya vi Volver al Futuro en el cine y en HD
Ya tuve mi primer contrato indefinido
Ya terminé de pagar mi crédito universitario

martes, 13 de noviembre de 2012

La lucha de Freddy





Cuando Freddy Marileo tenía 10 años, vio como un piquete de Carabineros ingresó con violencia a su casa en la Comunidad Cacique José Guiñón en Ercilla.


Era un grupo de Fuerzas Especiales que buscaban a dos de sus tíos acusados de un ataque incendiario. 

Aún recuerda con claridad como sus tíos fueron golpeados y arrojados al suelo, mientras a gritos se les exigía entregar armas y confesar su participación en el delito.

El pequeño Freddy no entendía mucho. Sólo atinó a defender a sus parientes y se fue en contra de Carabineros. En segundos también fue arrojado al suelo y apuntado con una pistola.

Esa escena marcó profundamente a quien hoy asume el rol de vocero de los cinco comuneros mapuches que por más de 22 días mantuvieron una huelga de hambre al interior de la cárcel de Temuco.
 

Nota completa acá ...